Cada proceso y cada aprendizaje, transforma la perspectiva que tenemos de nuestra vida, del oficio y de la manera en que asumimos los momentos confinados en experiencias.
Para poder llevar a cabo este proceso de manera honesta y coherente, ha sido fundamental adentrarme a la Tambora desde la ejecución de los tambores, permitiéndome comprender cada una de sus características, sus rasgos, su razón de ser; reconociendo la importancia de sus Maestros y portadores por medio del conocimiento respetuoso hacia la tradición que enmarca su existencia y la mantiene vigente.
Al conocer las dimensiones y el contexto en que se dan cada uno de los ritmos que comprenden el complejo de Tambora de San Martín de Loba, el camino que se iba develando me permitiría direccionar el proceso de creación, en encontrar algunos puntos de convergencia entre ese historial musical que me ha acompañado y que han nutrido procesos de creación anteriores, con aquel paisaje sonoro que desconocía. El reconocimiento dado también desde las materias Práctica Instrumental y Ensamble, dirigidas por la Maestra María José Salgado, me acercaron al entendimiento de los componentes musicales y la relación implícita con los diferentes procesos de mestizaje de otras músicas de la región, que indudablemente evidencian sus vínculos con el deseo de resistir y negarse a desaparecer.
Es por eso que acercarme a las melodías y versos, conocer el contrapunto resultante de sus golpes de tambor y relacionarlo con su valor histórico, moldearon el discurso musical que logró refugiarse en maneras conocidas, previamente, en las músicas que emergen del asfalto, las cuales he transitado muchos años.
No me bastó con adquirir los insumos enmarcados en los conceptos estudiados en la música. El permitirme aflorar de manera intuitiva a las lógicas en que las músicas tradicionales se gestan, despertaron en mí otras maneras de reflexionar hacia la creación. Los diálogos y reflexiones derivadas de las asesorías con el Maestro Juan Sebastián Monsalve, orientaron a desarrollar la creación con un sentido mas propio y auténtico de los que soy como músico y como persona.
Agradecimientos:
Dios, La vida , la música, la familia, a cada uno de los maestros, a todos lo músicos y amigos por nutrir este río que llamo vida.
Especialmente a todos los que acompañaron este proceso :
Edwin Rocha, Oneida Ortiz, Juan Sebastian Monsalve, Maria José Salgado, Javier Perez, Mellisa Ballesteros y a Ricardo Correa (ZOKOS), creador de la imagen de esta pagina y quien capturó la escencia de este viaje; y por supuesto a mis compañeros de viaje: Gustavo Campos y Juan simón C.
